jueves, 10 de mayo de 2018

Poema al tomate:


Poema al tomate

Ay! ¡Qué disparate! 
¡Se mató un tomate
¿Quieren que les cuente? 

Se arrojó en la fuente 
sobre la ensalada 
recién preparada. 

Su vestido rojo, 
todo descosido, 
cayó haciendo arrugas 
al mar de lechugas. 

Su amigo el zapallo 
corrió como un rayo 
pidiendo de urgencia 
por una asistencia 

Vino el doctor Ajo 
y remedios trajo. 
Llamó a la carrera 
a Sal, la enfermera. 

Después de secarlo 
quisieron salvarlo, 
pero no hubo caso: 
¡estaba en pedazos! 

Preparó el entierro 
la agencia “Los Puerros”. 
y fue mucha gente... 
¿quieren que les cuente? 

Llegó muy doliente 
Papa, el presidente 
del club de Verduras, 
para dar lectura 
de un “verso al tomate” 
(otro disparate) 
mientras, de perfil 
el gran perejil 
hablaba bajito 
con un rabanito. 

También el laurel 
(de luna de miel 
con doña nabiza) 
regresó de prisa 
en su nuevo yate 
por ver al tomate

Acaba la historia: 
ocho zanahorias 
y un alcaucil viejo 
forman el cortejo 
con diez berenjenas 
de verdes melenas 
sobre una carroza 
bordada de rosas. 

Choclos musiqueros 
con negros sombreros 
tocaban violines, 
quenas y flautines, 
y dos ajíes sordos 
y espárragos gordos 
con negras camisas 
cantaron la misa. 

El diario “ESPINACA” 
la noticia saca. 
HOY, QUÉ DISPARATE! 
¡SE MATÓ UN TOMATE

Al leer, la cebolla 
llora en su olla. 
Una remolacha 
se puso borracha. 
—¡Me importa un comino! 
—dijo don Pepino... 
y no habló la acelga 
(estaba de huelga). 


Poema de Elsa Bornemann

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